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feb
13

¿Cómo se contagia la caries de los padres al bebé?

La caries dental es una de las enfermedades más extendidas del mundo. La principal causa de su aparición es una bacteria llamada “Streptococcus Mutans”. Los bebés nacen sin ella y sólo si tienen contacto con la saliva del adulto se le transmitirá. Sin embargo, el hecho de tener esta bacteria no implica desarrollar caries. Aquí, intervienen otros factores como falta de higiene, tomar excesivos alimentos azucarados, el tipo de saliva, etc. Aunque, bien es cierto, que cuanto más tiempo se retrase el contagio, más tarde aparecerán las caries y menos agresivas serán las lesiones.

Nada hay tan natural e inocente como el beso de una madre a su bebé, pero debemos tener en cuenta que cuando comienza la erupción dentaria de nuestros hijos sus dientes se encuentran expuestos en mayor medida y se vuelven más vulnerables a los agentes externos.

Tampoco hay que dramatizar el hecho de besar a nuestro bebé. Si el entorno familiar lleva una buena higiene dental y no tienen caries activas no tienen porque generar un contagio bacteriano.

Para evitar las caries a nuestro bebé, también llamadas ‘caries del biberón’, debemos seguir una serie de consejos:

  • No compartas el cepillo de dientes con él, e intenta guardar los cepillos de la familia individualmente para evitar el contagio indirecto de bacterias.
  • No limpies su chupete con tu propia saliva cuando se haya caído al suelo y no tengas agua a mano.
  • No enfríes la comida soplando directamente sobre ella en la cuchara. Tampoco la pruebes de su cuchara para comprobar la temperatura, hazlo con otro cubierto diferente.
  • No dejes que las mascotas laman la cara al bebé
  • No le beses en la boca o manos
  • No compartas sus cubiertos ni vasos

Y recuerda, aunque la transmisión de la saliva provoque contaminación bacteriana, también hay otros factores que causa caries así que evita las bebidas azucaradas en el biberón, no introduzcas su chupete en comida dulce y lávale los dientes o (si aún no han erupcionado) la boca antes de irse a dormir.

Y por supuesto, no olvides realizar su primera visita al dentista a los seis meses.

ago
23

El chupete y los dientes

Pese a que el chupete es uno de los elementos más recomendados para evitar los molestos llantos de los niños y otros problemas mucho más graves como la muerte súbita, su uso se debe realizar con moderación y se aconseja que se elimine de los hábitos del bebé cuanto antes mejor, y nunca después de los tres años de edad.

El motivo es que su uso continuado afecta negativamente a la formación de las encías y al crecimiento de los dientes. En este sentido es frecuente que los dientes centrales inferiores se desvíen hacia dentro, mientras que los superiores tienden a separarse y sobresalir hacia fuera. Con el tiempo, los caninos chocarán entre si y ambas filas de dientes no cerrarán correctamente, lo que se conoce como mordida abierta. Además, la acción de succionar junto con la posición de la lengua hace que aparezca la mordida cruzada, con los consiguientes problemas de estética dental que se producirán a medio y largo plazo e incluso dificultades a la hora de articular algunos sonidos.

Pese a todo, el chupete no tiene porque ser perjudicial si se usa correctamente. Por eso, a la hora de comprar un chupete, éste debe cumplir una serie de condiciones:

  1. Debe estar hecho de material plástico.
  2. Sus bordes tienen que ser redondeados.
  3. Debe tener una anilla que permita extraerlo de la boca.
  4. La tetina no puede superar los 3,3 centímetros.
  5. Su base debe ser lo suficientemente grande para evitar que el niño pueda introducirse todo el chupete en la boca y provoque su asfixia.
  6. Debe renovarse con frecuencia ya que su uso provoca que se empiecen a soltar pequeños fragmentos que el niño termina tragando.

Consejos para quitar el chupete.

Además, si ves que ya ha llegado el momento de quitarle el chupete a tu hijo te dejamos una serie de consejos para hacerlo más fácil:

  • Ya sea con interrupción brusca o paulatina, no se debe recurrir a castigos.
  • Se puede untar la tetina con sustancia de sabor desagradable (vinagre, pimienta, sal…) o cortarla para que la sensación de chupare el chupete deje de ser agradable.
  • A veces el chupete puede ‘olvidarse’ o ‘perderse’ en algún lugar.
  • Se puede inventar una historia en la que algún personaje de ficción de lo lleve a cambio de un regalo.
  • Cuando se quede dormido, retirárselo para que no lo tenga todo el rato en la boca.
  • La decisión ha de ser firme.
  • No hay que permitir que se chupe el dedo cuando se le retire el chupete. En ese caso se deberá distraer con algún juguete o actividad.

Estos consejos deben comenzar a aplicarse a partir de los seis meses, con el objetivo de que progresivamente vaya diciendo adiós y sus dientes no sufran el abuso del chupete.